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sábado, 23 de julio de 2011

BARCO EN UNA BOTELLA (VIEJO SONETO)


No te atacan furiosos vendavales,
Ni el remo con las olas se destroza.
Cuerpo de libélula, velas de mariposa,
No es esta tu virtud, es uno de tus males.


Tu cuerpo de cristal no es otra cosa
Que una dura copia en el espejo.
Mírase en el mundo y su reflejo
La rosa que no sabe que es la rosa.


Tu destino son los viajes ensoñados
Del varón que te mira junto al fuego.
Arquetipo de los barcos, es tu ego


Cristalino como el ego de los hados.
Navegarás el Leteo y la memoria
Te borrará de la fama y de la gloria.

José


jueves, 14 de julio de 2011

ARRINCONADO


arrinconado
en una tristeza
pegajosa
deslumbrante de inquietudes
como la vida
cuando te dice
que no
sin palabras
sin aviso ni señales

un oscurecimiento
repentino y
cargoso
casi lúdico
impacta en uno
¿qué es uno?
uno es
yo
en este caso
triste
y no me quiero salir
aunque me gustaría
no me puedo desdoblar
porque soy uno
y múltiple
soy dios y hombre
y si dios ha muerto
qué se espera de un hombre de apenas
carne


lunes, 11 de julio de 2011

TAN GRANDE

Daniela camina trancos largos y apurados. La casa frente a mí, frente al mar, tiene tres ventanas que me miran. Siempre que no se escondan detrás de las paredes entre los ventanales, los veo. Para ser sincero no sé qué significan los conceptos “atrás” y “detrás”; los uso para referirme a cualquier cosa que desaparece de la acción. He aprendido mucho. Por ejemplo, sé que si Daniela parte caminando desde la cocina que está en la ventana a mi izquierda, desaparece detrás de la pared hasta que aparece, de pronto, en la ventana del living. Cuando decide ir hasta el dormitorio, que se ve desde la tercera ventana, la primera a mi derecha, la veo emerger desde atrás de la pared que divide los ventanales del living y del dormitorio. A Mario solamente le veo los pies, sé que fuma en pipa por el humo y sé que escucha música por el movimiento acompasado del pie en el aire. Se pelean en la ventana del living, duermen en la ventana del dormitorio y Daniela cocina en la ventana de la cocina. Imagino que la casa tiene una entrada por detrás pero no la veo, imagino también que la casa tiene una cochera porque muchas veces he visto aparecer desde la colina de la izquierda, mí izquierda, un auto rojo que los trae a los dos hasta la casa. Después de que el auto desaparece detrás del edificio, Daniela y Mario aparecen juntos en la ventana del living. Daniela desaparece y aparece en el dormitorio donde se cambia de ropa, luego de aparecer rauda por unos instantes en el living aparece en la primera ventana que es la cocina. Mario nunca se mueve del sillón y de detrás de su pipa de la que sólo veo el humo y de Mario sólo los pies y un pedazo de su pierna.
Las ventanas tienen unos trapos que a veces las cubren, los despliegan cuando hay mucho sol pero no sé si soy yo o el viento y entonces las soplo y las soplo hasta que Daniela las elimina haciéndolos desaparecer detrás de las paredes.
Me resulta imposible imaginarme, a mí que soy tan grande, qué cosas ocurren, si es que ocurren, detrás de las paredes. Más de una vez he pensado que Daniela era capaz de morirse luego de cruzar una ventana y volver a nacer, crecer y vestirse igual que la de la ventana anterior cuando aparece por la ventana siguiente. El tema del tiempo es un problema para mí, porque no sólo soy grande sino que soy inmune a su paso incesante porque sé, de una manera extraña, que hace mucho que miro la casa del mar y de una manera aún más extraña que la seguiré mirando. No soy una imagen móvil de la eternidad como dijera ayer un hombre extraño. Me muevo, tengo el color del cielo y a veces me enojo. No creo que Daniela y Mario estén mucho tiempo en la casa, en mi mañana ellos desaparecerán y la casa será sólo escombros informes y más tarde será nada.




viernes, 8 de julio de 2011

OTRA IDEA

Se me ocurre otra idea. Creemos un blog (VILLA NO AUTORITARIA o el que les ocurra) y pasémonos la dirección omitiendo a Fénix. Una opción para los impacientes que no desean esperar. Seguimos nuestra vida trabajando sin la intervención de personas que necesitan amor y lo buscan a los manotazos.

Mi primera idea era la de contenerlo y amarlo hasta su disolución (sigo manteniéndola) pero muchos compañeros me expresaron por mail sus dudas y su impaciencia en cuanto a su recuperabilidad.

Sea entonces la opción de crear otro blog para lo que propongo a Alejandro Luque (si es su deseo) dada su capacidad para estos temas.

José

Compañeros de VC

Desde hace años (desde LNOL) tengo roces con Fénix. Intenté develar su condición autoritaria de manera directa e indirecta, parabólica y frontal, pero me topé con mucha gente obnubilada bajo el influjo de Fénix.

Perdí, por esta causa, una de las más entrañables amistades de mi vida. Ahora todos se dan cuenta de mi prédica cuando Fénix se muestra en toda su incapacidad constructiva.

Propongo una solución humana y comprensiva. Ya bastante tiene Fénix con vivir dentro de sí mismo lo que debe ser aterrador (aunque él no se de cuenta). Intentemos dejarlo ser, que haga según sus deseos en absoluta libertad y que, con el tiempo, sus maneras se desvanezcan lentamente ante cierta indiferencia de nuestra parte.

Comprenderlo puede ser difícil pero esta comprensión llevará a la calma y la calma a la indiferencia. Entiendo que de esta manera Fénix se disolvera en sus propios autoritarismos sin gentes a las que manipular.

Por el buen uso literario del blog y con la esperanza de participar de una sociedad pacífica y trabajadora.

José

viernes, 6 de mayo de 2011

EL DEPARTAMENTO CONTIGUO

– ¿Adónde querés ir hoy, Blanca?, – preguntaba él.
– A ese lugar de luces azules, – decía ella intrigante.
– ¿Cuál, el que está en San Telmo?
– No, al de Palermo.
– Ah, ya sé, “La Roccola”
– Ese, Daniel. Yo sabía que vos te acordabas.

Blanca seducía a su pareja en un juego muy viejo y efectivo. Al final parecía que el varón había elegido el lugar cuando había sido ella quien lo había guiado con dulzura y firmeza.

Muchas veces iban a pasear a los parques de Palermo. No eran adolescentes pero actuaban como si lo fueran, se tomaban de la mano y se besaban sin pensar en las miradas de las señoras mayores, y bien vestidas, que paseaban caniches en las tardes de sol. Cumplían con los ritos que nunca habían llevado a cabo en sus años juveniles.

La relación entre Blanca y Daniel fue cada vez más íntima y entrañable. Después del paseo tomaban café en una confitería del Rosedal y, como tantos enamorados, hacían el amor en un hotelito de la zona con la fuerza y la pureza de la juventud. Eran felices.

Blanca vivía sola en un departamento alquilado pero nunca invitó a Daniel a conocerlo; lo mismo ocurría con Daniel y su departamento de soltero, jamás llevó a su novia y sabía que jamás la llevaría. Ninguno de los dos conocía el departamento del otro, esta era una pequeña espina en la relación, iban a conversar el tema y así resolverlo. Las excusas comenzaron a ser cada vez más y más molestas y así, luego de hablarlo, decidieron alquilar un departamento para los dos. Reunieron esfuerzos y consiguieron uno muy lindo y grande. Hasta tenía dos cuartos para hacer planes  a futuro cuando se presentara la ocasión de casarse y formar una familia. Se amaban y querían vivir juntos.
Planearon una ceremonia íntima. Los testigos fueron los padres de ella y los de él, quienes vinieron del campo para la feliz ocasión. Las tres parejas fueron a cenar a un restaurante bonito aunque no demasiado elegante ni caro, festejaron así el inicio formal de la vida que iban a llevar juntos.

Algunas veces Daniel estaba más pensativo que otras, especialmente los domingos por la tarde cuando el clima era frío y lluvioso. Blanca le preguntaba si se encontraba bien pero él contestaba con evasivas y una sonrisa.

– ¿Qué te pasa Daniel? – preguntaba Blanca con deseos de confortarlo.
– Nada mi amor, te quiero con toda mi alma pero a veces me asaltan pensamientos raros en los que te pierdo, en los que no estás conmigo.
– No seas zonzo, mi vida, ¿cómo se te ocurre que me vas a perder? – preguntaba Blanca esbozando un falso enojo de luna de miel.
– Bueno, no me hagas caso, ya se me va a pasar.

Y realmente se le pasaba pero esa concentración de Daniel, en razonamientos e imaginaciones, molestaban a Blanca. Ella lo quería feliz como ella misma lo era. Una relación a los treinta y muchos no se encuentra a la vuelta de la esquina y un amor como el de ellos menos aún.
El sexo era una de las armas de unión más fuertes de la pareja. Todas las noches se miraban cómplices diciendo, con “esa” mirada, mil cosas más que con las palabras, sonreían, hacían bromas, Daniel le hacía cosquillas y Blanca se sacaba la blusa como si eso evitara que él volviera a hacerle cosquillas, así se iban desnudando, jugando y riendo como es el mejor de los sexos, juguetón y pícaro.
Dormían abrazados toda la noche y el calor de los cuerpos se mezclaba con el aroma sagrado de la pasión. Nada podía ser mejor, nada salvo los domingos por la tarde en que Daniel entraba otra vez en zona de pensamientos oscuros.

– ¿Qué tenés en los ojos?, – preguntó Blanca.
– Nada, ¿no ves que no es nada? – dijo Daniel escondiendo una lágrima.
– Debe ser irritación en los ojos, todo el mundo anda así con las alergias, – mintió Blanca para no avergonzar a su amado.

A pesar de los cuidados con que Blanca trataba a su marido le pareció que no eran suficientes; decidió que le recomendaría asistir a sesiones de terapia psicológica siempre que Daniel no se negara. No era su intención obligarlo si él no estaba de acuerdo pero también estaba al tanto de su poder de convencimiento y, seguramente, lograría hacer que él creyera que había sido su idea y no de ella.

Daniel hizo el llamado y concertó una cita con la terapeuta. Cuando llegó el día Daniel se presentó algo nervioso pensando que ese tratamiento no resolvería su problema.
– Buenas tardes, licenciada Plat – dijo él aparentando seguridad y aplomo.
– Buenas tardes Daniel, – dijo ella de manera casi festiva como para romper el hielo –. Tomá asiento en el sillón.
– Gracias.
– ¿Tuviste problemas para llegar? – preguntó la psicóloga.
– Para nada, había poco tránsito y llegué enseguida, – mintió Daniel que había demorado una larga hora en el colectivo 168 que daba muchas vueltas.
– Contame, ¿qué te anda pasando?
– No sé licenciada…
– Llamame Silvia.
– Bueno, Silvia, lo que me pasa es que tengo ratos de mucha melancolía, me encierro en mí mismo, pienso e imagino cosas que me gustan y otras que me molestan.
– ¿Estás en pareja?
– Bueno… sí… claro, con Blanca.
– Te noto dubitativo, ¿marcha todo bien?
– Muy bien, es una relación perfecta.
– ¿Perfecta? ¿No te parece demasiado? – preguntó la terapeuta dudando.
– Sí, sí, es perfecta. Blanca es la mejor mujer del mundo, es cariñosa y compañera.
– Entonces ¿qué es lo que te pasa?
– Tengo miedo de que todo sea nada, – dijo Daniel con gran seguridad.
– ¿Tenés miedo de que te deje? – La licenciada Silvia Plat comenzaba a inquietarse.
– No, para nada, no estoy seguro de que Blanca exista. – Daniel arrojó una bomba.
– No te entiendo, ¿cómo que no exista?
– Mis pensamientos, mis conjeturas, mis necesidades me obligan a pensar y mi soledad me hace creer en cosas que tal vez no existan.
– Bueno, hoy dejamos acá y la semana que viene seguimos charlando.

Para Daniel la charla con la terapeuta fue un golpe duro. Había confesado, se había confesado, más de lo que hubiera querido. Se fue caminando a su departamento de soltero sabiendo que Blanca también seguía conservando el de ella. Eran las seis de la tarde. Una vez que hubo llegado esperó a que Blanca llegara al departamento de ella.

Daniel supo que Blanca había entrado a su departamento. Escuchó el ruido de la llave en el pasillo, la puerta que chirriaba al abrirse. Daniel siguió los movimientos de Blanca desde su departamento contiguo y gemelo en disposición y cuartos. A las ocho de la noche llegaba cansada arrastrando los pies y colgando, en una silla, la pesada cartera.
Blanca se lavó las manos en la cocina y se secó con el repasador. Abrió la heladera y se inclinó hacia su interior, sabiendo de antemano, que nada encontraría. Daniel conocía este movimiento  gracias al portazo de heladera que Blanca daba cada noche. Encendió el televisor como ruido de fondo. Daniel encendió el televisor al mismo tiempo que su vecina tratando de encontrar rápidamente el mismo canal para que los sonidos no delataran la intromisión auditiva en la intimidad de una mujer que vivía sola, por un vecino que vivía mucho más solo que ella.
Muchas veces Daniel estuvo a punto de salir al pasillo y tocar timbre en el departamento de Blanca, sabía que nunca iba a animarse. Muchas veces soñó con que su vecina tocaba a su puerta cansada de su soledad y conocedora, como lo era él, de la soledad de un vecino al que escuchaba pero que no veía.


miércoles, 13 de abril de 2011

LA NOVIA

la noche

igualadora       

de hombres
                        de hombres
y de gatos
plena de
                  susurros    
miedos
y pestillos
esperando la luna
y el crepúsculo
para disolver las tinieblas
y perdonar
             ladridos
                         lejanos

buscadores de sombras
acechan
los pastizales
los bosques
y las plazas vacías
                                   pero
los niños arropan las camas
mientras
             lúdicos veladores
disipan fantasmas

una mujer
la novia
(dicen los visillos) abandonada
con su vestido            blanco
ilumina las calles
sin miedo
va la mujer
la mujer ida
la infeliz

lo peor
el espanto
y el viejo terror
ya pasaron de ella
en la oquedad del altar
de una iglesia
                  vacía

josé

martes, 5 de abril de 2011

“VIVE LA LIBERTÉ!”



Cuando George Berkeley dijo “ser es ser percibido” me aterró tanto terror, valgan el pleonasmo y la aliteración. Las criaturas de este espacio han nacido para vivir una vida de fracasos y de triunfos, de alegrías y tristezas. Ya nos tocaron, y nos siguen tocando, luchas contra las dictaduras del pensamiento y más luchas para combatir el totalitarismo unificador de cerebros.  Nos toca la acción en contra de la falta de calidad de nuestra menesterosa ortografía, de nuestra infantil sintaxis. Somos lo que somos en el mundo y el mundo nos ignora porque nuestras veleidades lo superan, nuestra vanidad es un lujo y todo lujo es una vulgaridad.

Juan pensó un mundo y una vez que lo hubo pensado se lo contó a su padre quien no dudó ni un segundo en felicitarlo y enviarlo a cargar bolsas de papas. El pensamiento conduce a la duda, odia la desmesura de lo plano y la ferocidad de lo quieto (valga el oxímoron).

Somos capaces, los humanos digo, de las peores batallas, de las más horribles guerras, pero no siempre la consecuencia es el peor de los pecados; la causa siempre es la intolerancia, la infinita ensimismación de algunos que se creen portadores de verdades absolutas. 

Juan dijo a los hombres que la libertad es libertad de pensamiento y que no hay seres superiores que piensen por nosotros. No todos comprendieron porque pensar significaba, con seguridad, equivocarse y resultaba mejor dejar que otro pensara por nosotros, lo cual, nos evitaba la dolorosa inquietud del error sin saber que solamente se es hombre cuando son las equivocaciones las que nos enseñan las mañas de la vida.

Siempre hay un ser en cada sociedad que toma el rol de los que temen equivocarse. Hace falta un ser decidido y suelto de cuerpo para creer en todas las mentiras que dice de sí mismo. Todo esto tiene nombre, se llama fascismo en el sentido de buen  paternalismo, sin dudas el peor de todos porque es casi irresistible.

– No pienses Juan, es mucho trabajo, yo voy a hacerlo por vos.
– Gracias Jefe, ya estaba cansado de pensar, vos me salvaste y pensaste por mí.
– Tranquilo, Juan. Yo me hago cargo. Estoy seguro que algunos pocos se darán cuenta pero no es para preocuparse porque el temor es más fuerte que la razón.
– Pero, ¿no es la razón lo mejor que hay?
– Para nada Juan. La razón es fuente de inquietudes, de dudas, de razonamientos  erróneos. De eso me encargo yo. Yo soy la primera persona del singular, soy el que soy, y mientras yo exista nadie se va a ver en la obligación de saber, de pensar, ni de ser libre.

Juan no creyó en lo que el Jefe decía y al ponerse en su contra se puso en contra de la gente. Eso hizo titubear a Juan porque nunca imaginó que el Jefe entendiera pero sí imaginó que la gente lo hiciera.

Juan quedó dudando y añorando secretamente la falta de dudas del Jefe. Es más fácil no pensar, es más fácil dejar que otro decida, decía la gente mientras adoraba al Jefe.

Pero Juan encontró algunos silencios y renació su esperanza. Esperanza en los silencios, esperanza en los que se expresaron sin palabras. Una vana esperanza lo alegró, una libertad en ciernes lo despertó y supo que nunca hay que bajar los brazos, que el Jefe jamás se va a rendir pero los amantes de la razón, con nuestras dudas e inquietudes, tampoco nos vamos a rendir.

Así, Juan decidió que era tiempo de emprender una lucha minuciosa y atroz, una lucha desmesurada y, tal vez, perdida de antemano. No se amilanó. Nunca lo haría  y así, sin esperar éxito alguno, lucharía por la libertad en contra del totalitarismo. Y renació la esperanza aunque el pueblo no pudiera verlo o, aun viéndolo, nada hiciera.

“Vive la Liberté!”



jueves, 31 de marzo de 2011

Compañeros en general, Fénix en particular

En las respuestas al pedido de expulsión pareció haber un avance pequeño (pero avance al fin) en la posibilidad de rosolver nuestros problemas (los de Fenix y míos).

Entiendo que "Asuntos diversos" debe seguir existiendo porque es un título muy útil para mensajes al foro de tipo administrativo o para comentar que alguien borró un post por error o cosas "estériles" de esa clase. Se podrían anunciar conferencias, presentaciones de libros, eventos artísticos y mil cosas más.

Mi primera idea, que aquí retomo, fue la de abrir un blog nuevo de temas de actualidad para volcar temas políticos y de todo tipo con los cuales no estoy reñido y menos a una sana discusión.

Mi problema con Fénix no tiene que ver con el "qué" sino con el "cómo".

Propongo nuevamente, entonces, la apertura de un blog de temas de actualidad sin límite de temas y del que me gustaría participar activamente. Como entiendo que en un blog paralelo y nuevo no se darían las condiciones incómodas de hacerlo en el blog de literatura.

Esta es, entonces mi propuesta que resolvería el problema planteado.

José

martes, 29 de marzo de 2011

Pedido de expulsión

No es mi intención continuar perteneciendo a un lugar en el que Fénix esté presente.
Sé que muchos le temen. Sé por qué le temen, me lo han dicho.

Creo que somos 27 participantes del blog.

1) Pido una votación para echar a José del blog por conducta impropia posterior a las acciones de Fénix. No es ético. Lo sé.

2) Pido una votación para echar a Fénix  del blog por conducta manipuladora de sus miembros. No es ético. Como atenuante él no lo sabe.

Dos votaciones independientes.

Este post no intenta manipular a nadie, voten y decidan. Si me toca, yo aceptaré las consecuencias como un hombre.

José Carrasco

domingo, 27 de marzo de 2011

TONIO

En el borde del universo se encuentra una estrella pequeña y muy luminosa. Si los cosmólogos dicen la verdad esta estrella viaja, alejándose de nosotros, a la velocidad de la luz. Este dato no es una curiosidad ni un hecho científico menor; la luz de esa estrella no puede llegar a La Tierra y, por lo tanto, nadie puede verla. ¿Cómo se sabe que está allí? ¿Qué mediciones demuestran su existencia? Respuesta: nadie lo sabe, es más, la inventamos una noche de verano mi hijo y yo y no por ello el Universo es diferente, no es más grande, no es más chico.

La estrella se llama Tonio porque así le plugo a mi hijo cuando, hace algunos años, jugábamos a inventar estrellas. Pensé que había elegido ese nombre porque mi viejo se llamaba Antonio aunque también es posible que, desbaratando mi biblioteca, hubiera leído el nombre de un libro de Thomas Mann: Tonio Kröger.

La estrella es imaginaria, ni siquiera sabemos el origen del nombre (Alejandro no recuerda la anécdota), ni siquiera sabemos si se puede poner nombre a algo que no existe. Bueno, sé que se puede. Existen nombres para muchas cosas que nunca han tenido el honor de pertenecer a la realidad. No piensen que otra vez voy a meterme con Dios, dejo a la imaginación de mis pocos lectores el encontrar cosas que han sido nominadas sin siquiera existir.

Alejandro ya creció y su rumbo no fue el de dar nombre a estrellas inexistentes. Es un hombre serio con una profesión seria y yo me alegro mucho porque él es muy feliz con sus plantas nucleares y sus fábricas de microchips. Todavía no espera hijos. Luego, no voy a tener nietos pronto como para que a los seis años le enseñe a mirar las estrellas.

Siempre pienso en el decurso del tiempo, todos sabemos que las noches son más largas que los días cuando nos gana algún esporádico insomnio. En esos momentos me dedico a mirar estrellas si el cielo me lo permite. Me voy preparando para cuando mi nieto, que no está en camino, me diga: –Abue., ¿por qué ese pedazo de cielo es negro y no tiene estrellas? –Tiene, pero están muy lejos y no se pueden ver. Tu papá inventó una vez el nombre de una. ¿Querés inventar un nombre de una estrella que no se ve?

Tal vez esto nunca ocurra u ocurra sin que yo llegue a verlo. De todos modos soy feliz esperando ver luz en los ojos de mi nieto imaginario sabiendo que le ha puesto nombre a una estrella también imaginaria.

jueves, 24 de marzo de 2011

CRÍTICA AL CRITICÓN

sé que sé
lo que no sé es qué sé
así me critica la gente
que sí sabe
sin saber que sabe
pero sabe más que yo
que si sé que sé
pero no sé qué sé

las tildes me vuelven
loco
porque no puedo tildar
tilda bien el que sabe
tilda mal el que no sabe
los atildados tildan
tildes al por mayor
pero, oh tilde majestuosa
esta estrofa te carece

pero volvamos a tildar
sé que tomo té
aún me agrada
más que el café exprés
no lleva tilde el tres
sí la lleva el veintitrés
tilde loca
tilde
es
quiva

José (poema con falta de ortografía)

sábado, 19 de marzo de 2011

El borrador del infierno

El que borró el mensaje de Fénix es un animal tan salvaje que no merece el perdón de la infectas cucarachas que habitan (y habitarán) el mundo. Que el borrador diga su nombre y reviente en las aguas del Estigia. No merece pertenecer a este blog. Es una alimaña podrida sin derecho a conocer la clave de nuestro blog. Propongo que quienes conocen de estos temas vean si pueden rastrear al violador de las artes y denunciarlo. El cielo lo condenará para siempre por mil generaciones.

Siento que se me fue la mano pero estos alacranes me sacan de las casillas.

José Carrasco

jueves, 17 de marzo de 2011

LOS POETAS

los poetas
no son felices
los avatares de la vida
el silencio del desamor
los sueños incumplidos
el incesante paso del tiempo
la mirada en el ocaso
en la puesta del sol
y más que nada
en la noche
conducen a esos hombres
a llevar sombras en el cielo
nubes negras y lloviznas
sin la ruptura del trueno
sin el fragor del relámpago
a mirar adoquines en las calles
y
cada tanto
encontrar el brillo
de una moneda                                   
bajo la lluvia

yo
que no tengo monedas
solo discos de madera
           rústica
gastada y defectuosa
sigo buscando
sin esperanza
y sin resignación
algún cobre oriental
que perdure en la memoria
de los hijos de mis hijos
y tal vez
solo tal vez
de sus hijos



sábado, 12 de marzo de 2011

Y AHORA LA PEQUEÑA MUERTE

la mañana
me deparó una mujer
entre sueños
y caricias
de su carne hice vida
y de su vientre
hice un mundo

recorrí campos
de camelias en flor
me saludaron las nomeolvides
las margaritas me contaron secretos
la flor de la magnolia
me dio su cuerpo
puro
níveo
albo
y fui feliz
y soy feliz
porque
volveré por la noche
cenaré vida sobre su cuerpo de hembra
y me olvidaré de la muerte
cuando ocurra
la otra muerte
la pequeña

José

jueves, 10 de marzo de 2011

Y AHORA EL INFIERNO

no merezco
el fuego del infierno
ni las infectas laderas
del tártaro

me dirijo
rampante
a la zona oscura
¿es la nada?
¿o es nada?
es un lugar
sin luz
ni adjetivos

la nada
es el dios
de heidegger
así como
judas es
el cristo de
borges


el infierno es
el rostro
de una mujer
amada o soñada
es una imagen
final
mágica y fugaz
de condena o
absolución
por el crimen atroz
de haber vivido

José

miércoles, 9 de marzo de 2011

Y AHORA EL VIENTO

muerto
no faltarán
manos piadosas
que me arrojen
al vacío

mi sepultura
será el aire
insondable
mi cuerpo
se hundirá
largamente
se corromperá
y
disolverá
en el viento
engendrado por la caída
que es
i n f i n i t a



Prosa de Jorge Luis Borges (fragmento de "La Biblioteca de Babel") que deconstruí en forma de poema.

martes, 8 de marzo de 2011

Y AHORA EL MAR

azul profundo
me lleva a su seno
profundo e impiadoso
dulce y sereno
oscuro y frío
una caída lenta
sin freno
un viaje interminable
hasta el fondo

yaceré en la arena
de la que salí
hace años
dormiré a pesar
de los besos inquietos de los peces
que me dan su último amor
y seré carne de gusanos
limpiadores
hasta que mi esqueleto
descanse sin tiempo
y sin dioses
la nada merecida
en burdas letras
macha
cadas

lunes, 28 de febrero de 2011

FELICIDAD


la luz alumbró
mis ojos húmedos
quise escapar
mirándolo todo
viendo de las baldosas
debajo
y la parte oscura de la luna

devoré el sol
para nutrirme
de inmortalidad
pero nada es para siempre
nada
y aquí estoy
viendo a la muerte
apostar sobre
seguro
y así llegar
a un mundo feliz
sin frío ni calor
sin traiciones ni temores
quieto
altanero y oteando
con cuencas
vacías
la paz infinita
de los cementerios

sábado, 26 de febrero de 2011

VERANO


verano
moribundo
calor
como de carne
al sol
ya vislumbro el horizonte
cerca
muy cerca
al alcance de la mano
tengo miedo
no
no tengo miedo
porque he de ver
laberintos sin
centro y
ciegos espejos ciegos
caeré
una caída i n f i n i t a
hasta el centro de la
tierra
y
disolveré mi cuerpo
en la raíz de un manzano

ellas (las manzanas)
me llevarán en la piel
y en su carne
para estar
nuevamente
al sol
al final del
próximo verano

falta poco