Gentes, yo canto en un coro (no sé si lo sabían). Ayer a las 17 (masomeno) entré al blog y vi que "Salustiano el loco" no tenía comentarios y que había dos cuentos nuevos, me puse contenta. Pensé que por fin habíamos logrado "dejar pasar una" en pos de la tolerancia y la paz que había pedido.
Como creadora de este blog, recibo un email cada vez que alguien deja un comentario. Hoy tenía 63. ¡63 comentarios! y tres mailes de despedida.
¿Qué pasó? Leí todos los comentarios y los nuevos textos. Por lo pronto, decidi tomar las riendas totales del blog ya que todos acuden a mí como si fuera la maestra ciruela.
- Removí los permisos de administrador de Daniel.
- Volví a permitir que los "Anónimos" dejemos comentarios. Tengamos la buena voluntad de aprovechar la herramienta pero hacernos cargo firmándolos.
- Cambié el fondo (otra vez) por uno de colores pasteles que no tenga marrón y verifiqué un poco el tema de las letras y los contrastes para que quede legible.
Todo esto, en vez de hacer los reportes que tengo que entregar hoy y por los cuales seguramente me voy a ir de la oficina a las 9 de la noche.
Somos grandes, che.
Estaría bueno que actuemos como adultos, en un contexto de madurez, sin ofendernos porque otro no piensa como nosotros, sin insultar, sin mandar directas ni indirectas.
Es de grandes saber reconocer cuando nos equivocamos.
Es de grandes dejar pasar a veces una "patadita" en vez de contestar todas y cada una.
Es de grandes, en medio de una discusión, contar hasta diez y calmarse antes de responder una chicana con otra.
Es de grandes no presuponer siempre que el otro hace todo lo que hace solo para perjudicarme/nos.
Seamos grandes.
Quisiera mandar algunos "mensajes personales":
Daniel: Es evidente que tu estilo es, cuando menos y aunque te enojes, "avasallante". Si bien acuerdo que las decisiones consensuadas llevan tiempo, también reconozco que me molestó un cambio tan brusco y sin aviso, siquiera. Este blog se creó con un espíritu democrático y hasta ese momento ningún moderador había hecho cambios tan grandes sin consultar con el resto. ¡OJO! No digo "conmigo", digo "con el resto". Una pregunta o un aviso no hubiera venido mal y quizás nos hubiera ahorrado muchos disgustos.
Decís "Mi manera de administrar, digo yo, fue cambiar los colores del blog, y proponer algunos reordenamientos de las etiquetas, todo con la opinión concensuada de los integrantes de VC." y eso no es cierto, se discutió y acordó reordenar las etiquetas, no cambiar los colores del blog (que fue la patada inicial de este partido, junto con una seguidilla de comunicados de la "intendencia").
Defendí y defiendo tu derecho de sentirte ofendido, pero no entiendo por qué, luego de un "llamado a la paz", ponés un cuento como el de Salustiano (que podría haber sido el mismo cuento si Salustiano, en vez de decir lo que dice al principio, cantara el "arroz con leche", porque el hilo del cuento no va por ese párrafo). Otra vez, podríamos habernos ahorrado muchos disgustos si, por una vez, hubieras "dejado pasar una".
Y luego, sabiendo que ese cuento iba a "traer cola" tomás unitariamente una decisión de expulsar gente del blog porque dijeron algo que no te gustó. ¿Con qué autoridad? Digo, si es con la de administrador, ya no la tenés porque creo que abusaste de ella.
"Anónimo", Lilian, Graciela: Sé que la discusión con Daniel no viene de ahora y sé que, al igual que él, han hecho un esfuerzo por "bancarse" unos a otros en pos de la convivencia. Sabiendo que Daniel es tan impulsivo, ¿era necesario seguir y seguir chicaneando? La acusación de "manipulador" ya no le va, todos nos conocemos aunque sea un poco, suponer que nos estamos dejando manipular solo porque defendemos NUESTRA postura que coincide con la de él es creer que somos, cuando menos, ingenuos, y nos resta la posibilidad de pensar por nosotros mismos. ¡Dennos un changüi, che! Podemos estar de acuerdo con Daniel y también con cada una de ustedes.
Más allá de eso, creo que podríamos llevar esto a mejor término si en vez de contestar "en caliente" nos tomamos unas horas para darnos tiempo a calmarnos y así bajar el tono de la respuesta.
A todos los que quieren irse: Les pido que lo piensen. Les pido que le pongamos una ficha a este pueblo. Les pido que tratemos de ver el rayo de luz en medio de la tormenta que nos permita retomar la construcción en la que pusimos tanto tiempo y esfuerzo. Todos los grupos humanos tienen idas y vueltas, porque no somos robots y nos dejamos llevar por las emociones: las nuevas y las que tenemos guardadas y que explotan en el momento menos oportuno.
Los invito a que lo piensen, por lo menos.
Quisiera creer que no todo está perdido. Como dijo Fito Paez... yo vengo a ofrecer mi corazón